Nada sale de tu ordenador. Las preguntas se generan con reglas y plantillas en tu navegador, sin ninguna IA. El texto y los archivos .docx o .pdf no se envían a ningún servidor ni se guardan, así que puedes usarlo con trabajos que lleven nombres de alumnos.

Abrir .txt, .docx o .pdf
Ejemplos:

Cómo se hacen las preguntas

La herramienta no usa inteligencia artificial ni envía nada fuera. Divide el texto en párrafos y los numera, y después busca con reglas sencillas lo que un autor debería poder explicar sin mirar: las palabras poco habituales que ha usado, las cifras, fechas y siglos, los nombres propios, las citas entre comillas, las afirmaciones rotundas («sin duda», «siempre», «la principal causa»), la conclusión y la estructura en apartados.

Para saber qué palabra es poco habitual, compara cada una con una lista incrustada de las 3.000 palabras más frecuentes del español y otras 4.800 de uso común, sacadas de wordfreq, un recuento abierto que combina Wikipedia, subtítulos, noticias, libros y webs. Una palabra que no está en ninguna de las dos listas, sobre todo si se repite o tiene terminación técnica (-ción, -ismo, -sis, -logía), es buena candidata para pedir que la defina. Con todo eso se rellenan plantillas redactadas a mano para cada nivel, y se ordenan como una conversación: primero cómo lo hizo, después el contenido en el orden del texto y al final la conclusión y lo que cambiaría.

Tipo de preguntaEjemploQué comprueba
Explicar un párrafo«Explícame con tus palabras el párrafo 3, el que empieza "En cuanto a la sociedad…". ¿Qué querías decir?»Que entiende lo que firmó, aunque lo diga de forma más sencilla.
Leer y resumir«Lee el párrafo 4 y, sin mirarlo, resúmelo en una o dos frases.»Comprensión inmediata; útil con alumnos a quienes les cuesta hablar sin apoyo.
Definir un término«Usas la palabra "estamentos". ¿Qué significa, dicho con tus palabras?»Que el vocabulario técnico es suyo y no prestado.
Origen de un dato«Escribes que el 98 % de la población pertenecía al Tercer Estado. ¿De dónde sacaste esa cifra?»Que sabe de dónde viene la información y qué significa.
Justificar una afirmación«Afirmas que "sin duda" fue la causa principal. ¿Qué te lleva a decirlo con tanta seguridad?»Que puede sostener o matizar lo que afirma.
Estructura y conclusión«¿Por qué elegiste ese orden de apartados? ¿Cuál escribiste primero?»Que tomó las decisiones de organización.
Ejemplo propio y relación con clase«Ponme un ejemplo de desnaturalización distinto del que aparece en el informe.»Que puede transferir la idea a un caso nuevo.
Proceso«¿Cómo lo hiciste? ¿Hiciste un esquema o un borrador? ¿Qué fuentes consultaste?»Que hubo un proceso real. Un borrador o el historial de versiones pesan más que cualquier respuesta.

Las reglas se equivocan a veces: pueden tomar por término raro una palabra corriente de tu asignatura o cortar un párrafo por donde no toca si el texto llega sin saltos de línea. Por eso cada pregunta se puede cambiar, quitar o reescribir, y puedes añadir las tuyas.

Cómo hacer una defensa oral justa y no acusatoria

La conversación sobre el propio trabajo es una de las pocas formas fiables de comprobar la autoría, y las guías que se han publicado desde la llegada de ChatGPT coinciden en recomendarla. La guía de la UNED para los trabajos de fin de título (2025) pide que, ante una sospecha, se convoque al estudiante a una reunión individual en la que se le informe de las partes que generan dudas y se le pida que explique «con sus propias palabras, el proceso seguido». El organismo británico que coordina los exámenes oficiales (JCQ) sugiere una «breve conversación» con el alumno sobre su trabajo para comprobar que lo entiende, y la agencia de calidad universitaria del Reino Unido (QAA) propone mini entrevistas orales para autentificar las entregas escritas.

«Ante una sospecha fundada de uso indebido de la IAG, se debe actuar con criterio, sin alarmismo y respetando en todo momento el principio de buena fe.»UNED, Guía para asegurar la integridad académica en el uso de la IAG en los TFT (2025), apartado 5.3
  1. Anúncialo a toda la clase y hazlo con más de un alumno. Si desde el principio se sabe que cualquier trabajo puede acabar en una conversación de cinco minutos, nadie se siente señalado. Elegir a varios alumnos al azar, además de a quien te genera dudas, lo convierte en parte normal de la evaluación.
  2. Preséntalo como una conversación sobre su trabajo, no como un interrogatorio. Empieza por algo abierto y fácil («Cuéntame cómo lo hiciste») y no abras con «¿Lo has hecho con ChatGPT?». Esa pregunta pone al alumno a la defensiva y no aporta información.
  3. Pregunta por lo concreto de su texto. Párrafos, términos, datos y decisiones del propio trabajo, no el temario en general. Quien lo ha escrito recuerda por qué puso una cifra o cómo organizó los apartados, aunque no se acuerde de la frase exacta.
  4. Deja el trabajo delante cuando tenga sentido. Para explicar un párrafo o justificar una conclusión puede mirarlo; para resumir o definir un término, mejor sin mirar. No se trata de medir la memoria.
  5. Ten en cuenta los nervios y la lengua. La revisión sistemática de Nallaya y colaboradores (2024) recuerda que las pruebas orales pueden perjudicar a los alumnos tímidos y a quienes no se expresan en su lengua materna. Da tiempo, reformula la pregunta y deja que responda con palabras sencillas. En alumnos con necesidades específicas de apoyo, adapta el formato como en cualquier otra prueba.
  6. Usa el mismo guion y anota mientras hablas. Una rúbrica sencilla, igual para todos, hace la valoración más objetiva y te deja un registro por si hace falta después. Es lo que recoge la hoja que imprime esta herramienta.

Qué observar durante la entrevista

Lo que vesQué suele indicarCon cuidado
Lo explica con palabras propias, aunque más sencillas que las del textoHa entendido lo que escribió. Es la señal de autoría más habitual.Que hable peor de lo que escribe es normal: escribir permite revisar.
Recuerda el proceso: dónde buscó, qué le costó, qué cambióHubo un trabajo real detrás. Los detalles concretos son difíciles de inventar.Algunos alumnos trabajan sin esquema ni borrador y aun así el trabajo es suyo.
Usa un término del texto pero no sabe qué significaEsa parte puede venir de otra fuente, de un compañero o de una IA.Un solo término no dice mucho. Importa si se repite con varios.
No reconoce un párrafo, un dato o una cita de su propio trabajoEs la señal más clara de que no lo escribió, o no esa parte.Descarta antes que no le hayas entendido o que esté bloqueado por los nervios.
Silencios, respuestas cortas, nerviosismoPor sí solos, nada.Timidez, ansiedad o dificultad con el idioma dan la misma imagen. Reformula y vuelve a intentarlo.
Contradice una idea central del texto sin darse cuentaNo tiene claro lo que defiende el trabajo.Puede haber cambiado de opinión: pregúntale si sigue pensando lo mismo.

Qué hacer después

  1. Si domina el contenido, ciérralo ahí. Díselo y no arrastres la sospecha. Si el detector o el estilo te hicieron dudar, la conversación ha aclarado la situación.
  2. Si hay dudas en algunas preguntas, pide pruebas del proceso. Esquemas, apuntes, borradores, las fuentes que consultó o el historial de versiones si lo hizo en Google Docs o Word en línea. Otra opción es una tarea breve en clase sobre el mismo tema. La guía de la UNED propone valorar juntas la coherencia del trabajo, las fuentes, los borradores y la explicación del alumno.
  3. Si no reconoce el contenido, déjalo por escrito. Anota qué partes no supo explicar (esta hoja sirve) y sigue lo que marquen las normas de tu centro o de tu universidad. En Primaria y en la ESO suele ser más útil que rehaga la tarea en clase y hablar con la familia que ir directamente a una sanción.
  4. Separa el aprendizaje de la sanción. Muchos alumnos usan la IA sin tener claro qué se permite. Unas normas de IA para el aula y una forma sencilla de declarar el uso de la IA evitan la mayoría de estos casos.
  5. Revisa el diseño de la tarea. Si el enunciado se puede resolver pegándolo en un chat, volverá a pasar. En Deberes a prueba de IA tienes enunciados más difíciles de externalizar, con frase trampa y preguntas de verificación, y el detector de indicios te ayuda a decidir con quién conviene hablar.
Ninguna herramienta, tampoco esta, demuestra que un texto sea de una IA. La entrevista aporta información sobre si el alumno entiende y puede explicar su trabajo; la decisión es tuya y conviene tomarla con más de un indicio.

Preguntas frecuentes

¿Qué preguntas hacer para saber si un alumno ha usado ChatGPT en un trabajo?
Preguntas sobre su propio texto que solo puede responder quien lo ha escrito o, al menos, lo ha entendido: que explique con sus palabras un párrafo concreto, que defina un término que ha usado, que diga de dónde sacó un dato, por qué eligió esa estructura o esa conclusión y cómo hizo el trabajo. No sirve preguntarle directamente si ha usado ChatGPT: la respuesta no aporta nada y pone la conversación a la defensiva.
¿Cuánto debe durar una defensa oral para comprobar la autoría?
Entre 5 y 10 minutos suelen bastar para un trabajo escolar: de 5 a 8 preguntas, a razón de un minuto por pregunta más o menos. Con eso se ve si el alumno reconoce y explica su texto. En un trabajo de fin de grado o de máster la defensa es más larga, pero el tipo de preguntas es el mismo.
¿Puedo pedir a un alumno que me explique su trabajo si sospecho que no lo ha escrito él?
Sí, y es lo que recomiendan guías como la de la UNED para los trabajos de fin de título o la del organismo británico JCQ para los exámenes oficiales. Funciona mejor si está anunciado como parte de la evaluación y se hace también con otros alumnos, y si se plantea como una conversación sobre el trabajo y no como una acusación. Las consecuencias, si las hay, deben seguir las normas de tu centro.
¿Esta herramienta usa inteligencia artificial para generar las preguntas?
No. Divide el texto en párrafos y busca con reglas palabras poco frecuentes, cifras, fechas, nombres propios, citas, afirmaciones rotundas y la conclusión, y con eso rellena plantillas de preguntas escritas a mano para cada nivel educativo. Por eso funciona sin conexión una vez cargada y no necesita enviar el texto a ningún sitio.
¿Se envía o se guarda el texto de mis alumnos?
No. El texto, los archivos .docx y .pdf, las preguntas, las marcas de la rúbrica y tus notas se procesan en tu navegador y desaparecen al cerrar la página. Solo se recuerdan el nivel y el número de preguntas que elegiste.
¿Qué hago si el alumno no sabe explicar su trabajo?
Primero descarta los nervios: reformula, deja que mire el texto y vuelve a intentarlo con otra pregunta. Si sigue sin reconocer partes importantes, anótalo, explícale con calma qué partes te generan dudas y pídele pruebas del proceso, como borradores, apuntes, fuentes o el historial de versiones, o que haga una tarea parecida en clase. A partir de ahí, aplica lo que digan las normas de tu centro.

Otras herramientas del kit

Antes de la entrevista, el detector de indicios señala muletillas de IA, frases trampa y entregas parecidas. Para prevenir, Deberes a prueba de IA genera enunciados más difíciles de resolver con un chat. Y para dejar claras las reglas, tienes Normas de IA para el aula y Cómo citar la IA. Si el texto llega con formato raro, pásalo antes por el limpiador de texto.

Fuentes

Actualizado en septiembre de 2026 · Las plantillas y los criterios para elegir las preguntas son propios; se han probado con redacciones, trabajos e informes de ejemplo de distintos niveles.